Carta 17 - "Respiré tu aire"
Te respiré y algo cambió, la bocanada de aire que trajiste coloreó el momento e hipotecó mi presente condicionándolo a tus brisas y, dentro de toda esta turbulencia de ilusión me dejaste huérfano de tus vientos... de espectador, de aprendiz de meteorólogo sin vocación.
Impotente e incapaz de liberarte, de presenciar tu vuelo, de sofocar tus ansias de respirar, me encuentro perdido en un mapa de isobaras que no entiedo. Demasiado tarde para que no me despeines y aun pronto para poder refugiarme de tí.
Tus pesadas ataduras trenzadas con miedo y culpa hacen en cuando apenas perceptible tu aroma a azhar y vainilla, entorpecen tu vuelo e impide que susurres entre el triste paisaje de otoño. Tan sólo leves caricias, apenas un respiro para acordarme que estás presente. Leve sustento.
Traes vientos calidos y anuncias tormentas, sólo espero no estar preparado para poder cantar victoria algún día.
Impotente e incapaz de liberarte, de presenciar tu vuelo, de sofocar tus ansias de respirar, me encuentro perdido en un mapa de isobaras que no entiedo. Demasiado tarde para que no me despeines y aun pronto para poder refugiarme de tí.
Tus pesadas ataduras trenzadas con miedo y culpa hacen en cuando apenas perceptible tu aroma a azhar y vainilla, entorpecen tu vuelo e impide que susurres entre el triste paisaje de otoño. Tan sólo leves caricias, apenas un respiro para acordarme que estás presente. Leve sustento.
Traes vientos calidos y anuncias tormentas, sólo espero no estar preparado para poder cantar victoria algún día.
