sábado, febrero 09, 2008

Carta 20 - "En un mundo justo"

En un mundo justo, mi mundo es el tuyo.
En un mundo libre, mi latir es el nuestro.
En un mundo en el que hay valores, no tengo miedos.
Pero ni mi mundo es el vuestro ni tu mundo es el mio,
Cayeron el miedo y la mentira... emigraron el rencor y egoismo,
y yo... en mi yermo, en mi paraje busco el rincón dónde me
resguardé.
Sin lamentos ni perdidas, crecerá la yerba y volveré a la planicie de dónde no tendría que haber salido, condicionado por tus vientos y por mis lluvias, caminando sin más importancia que la que le otorgue a mi mundo.

miércoles, febrero 06, 2008

Carta 19 - "Me la robaron"

Cuando te fuiste...

Esperé a verla por última vez y me la robaron.
Deseoso encuentro, fatigoso día y ya no estaba ahí.
Decepción, angustia de incertidumbre, podredumbre de celos...
La vi a lo lejos y el saludo fue ligero pero la mirada profunda...
Presuntuoso, quise adivinar lo que pensabas, mientras ligada,
me enviaste lo más parecido a una mirada de complicidad.
impotencia y falsedad fueron mis papeles por unos segundos,
reticente e incómodo...
Mis miradas fueron más de las necesarias y el momento corto...
Siempre es corto contigo, siempre.

domingo, noviembre 18, 2007

Carta 18 - "Sin tí"

El hastío de la noche llama una vez más a mi puerta; somos los únicos cómplices de una despedida salvaje, de un adiós al que no me acostumbro y que me duele cada dia más.

Ireal y sin sentido son las voces de tus mareas que te acercan y alejan de mi, caminos paralelos sin puntos de encuentro.

Un dia más, un momento más, una despedida más... un beso... bellos momentos fugaces a los que me obligas a no acostumbrarme, momentos que me condenan al ahogo mientras te veo en la lejanía.

Hoy repito menú: un sabor agrio en él fondo de la garganta, el regurgitar de tu recuerdo, esos ojos... que me obligan a esperarte junto al momento que nunca llega y la esperanza que queda tullida.

Mis cartas, mis momentos, esos pequeños pozos de intimidad que comparto contigo, esa desnudez que te muestro, lo que soy y lo que quiero... mancillados por las circunstancias, sucios y manchados por las condiciones, presos de una verde locura a la cual nadie encuentra remedio.

Espero no equivocarme, no flaquear... que tu instante supere al miedo, tu compañia al pasado y tu ilusión al futuro.

jueves, noviembre 01, 2007

Carta 17 - "Respiré tu aire"

Te respiré y algo cambió, la bocanada de aire que trajiste coloreó el momento e hipotecó mi presente condicionándolo a tus brisas y, dentro de toda esta turbulencia de ilusión me dejaste huérfano de tus vientos... de espectador, de aprendiz de meteorólogo sin vocación.

Impotente e incapaz de liberarte, de presenciar tu vuelo, de sofocar tus ansias de respirar, me encuentro perdido en un mapa de isobaras que no entiedo. Demasiado tarde para que no me despeines y aun pronto para poder refugiarme de tí.

Tus pesadas ataduras trenzadas con miedo y culpa hacen en cuando apenas perceptible tu aroma a azhar y vainilla, entorpecen tu vuelo e impide que susurres entre el triste paisaje de otoño. Tan sólo leves caricias, apenas un respiro para acordarme que estás presente. Leve sustento.

Traes vientos calidos y anuncias tormentas, sólo espero no estar preparado para poder cantar victoria algún día.

miércoles, agosto 29, 2007

Carta 16 - "Los no lugares"

Un tarde movida; desde detrás del cristal de una cafetería observo a las personas, atentas de todo lo que pasa a su alrededor, sin perder detalle de los paneles informativos, vagando por la terminal en busca de información. Hay gente que duerme en el suelo con una mochila a la espalda, los bancos abarrotados de gente leyendo, hablando por telefóno o, simplemente esperando.
Hay gente que viaja, gente que espera a alguien... se suceden las despedidas y los encuentros, los abrazos y achuchones sobre un suelo de mármol inerte.
Éste es un sitio de cambio, un punto de inflexión entre dos lugares... en realidad, éste sitio no significa nada... es un mal necesario; la temporalidad aquí se torna en su lado más exponencial dejándo en efímero el mobiliario, el personal, las máquinas expendedoras... todo. Nada es de verdad aquí. Lo práctico, el diseño, la funcionalidad, los servicios... todo se diluye dentro del viaje de cada persona que acude aquí... nada tiene importancia porqué aquí el tiempo es tan importante que permanece ante todas las cosas.
Ya he acabado mi almuerzo, aún me quedan dos horas para partir, levanto la vista y vuelvo a ver aquellas dos chicas apoyadas sobre las que parecen sus maletas como buscando algo. Una de ellas abre una mochila naranja que lleva al hombro saca las gafas para examinar lo que parecen unos billetes, parecen impacientes. Mientras tanto, recojo mi maleta y decido dar una vuelta para observar la gente a mi alrededor, todos parece saber donde van y, apostaría que, metafóricamente, que pocos realmente lo saben. Se me ocurre mirar al techo, sin ornamentos, algo meramente funcional, un simple falso techo de escayola con una iluminación sencilla a base de tubos de neón, hay uno parpadeando, pero dudo que a nadie le importe.
Me siento en un lugar inerte, carece de cualquier calor, de cualquier ornamento para la distracción, todo aqui es de paso, todo está en sus sitio porqué es necesario. Las dos chicas miran al panel informativo, parecen duditativas, quizás sean extrangeras, para ellas como para el resto de nosotros, este es el punto de escapada hacia otro sitio.
Busco entre todas las miradas alguien que, como yo se dedique a observar el conjunto, a ver a las personas, y , avariciosamente guardo con recelo la posibilidad que sea el único que esté pensando en ello, me siento con una visión de conjunto.
Pasa el tiempo volando, sin hacer nada en concreto sin lugar ni mirar el tiempo dan el aviso... llegó la hora, me despido de ninguna parte, de un sitio atemporal entre los espacios que elegimos.

miércoles, mayo 23, 2007

Carta 15 - El amanecer del olvido

Queda herrumbre en esa huella de camino al olvido,
la cubre tierra, polvo envejecido y torturado por el sol,
cuando la memoria falló y olvido aquel camino,
recordé aquel silencio, recordé aquel dolor.

En despistado y curioso momento,
cerrada mi mano se vió,
atrapando la nada, con fuerza,
atrapando sin miedo el adiós.

domingo, diciembre 31, 2006

Carta 14 - "La crueldad"

Apelo a todo aquello que nos hace humanos, malditos ácratas de la conciencia, maldito rencor, maldita venganza. Las mayores bajezas imaginables son esgrimidas cual orgulloso estandarte de la mediocridad humana.
Crueldad, sadismo y una sed que nunca se sacia, un cáncer sin sentido, socialmente aceptado e incentivado por la masa. "Homo lupis homine" , luchad, acabad con todo consiguiendo la más opulenta de las nadas, alimentaos de vuestra ira y saboread la hiel de vuestro olvido, de vuestro dolor gratuito, de vuestras dependencias. Nunca os descubrais sientiendo algo diferente de lo que pensais, seguid con vuestra coherencia, sois la referencia de aquello que odio, sois el reflejo de mi impotencia pues alimentais mis defectos y flaquezas, seguid incentivando en mi el credo de algo mejor, dadme el punto de referencia del horror e iluminadme el camino de la nulidad.
Gracias por vuestras atrocidades, gracias por hacer que sienta un profundo asco por mi condición humana, por hacerme ver que soy mejor aun pagando el precio con mi conciencia, con mi dolor e impotencia. Gracias por acercarme la barbarie y el salvajismo, gracias por enseñarme dia a dia los valores del miedo y la dominación.
Y ahora miradme y jodeos, porqué vuestras pesadillas no son mis sueños, porqué no soy como vostros y, sobretodo porqué sólo conseguís que quiera ser mejor persona cada dia.